15 sept. 2015

"Plegaria"



Me enseñaste a rezarla
cuando niña
y aun ahora, cuando la pena:
Unas veces.
 Otras: La rabia.
Me atenazan
el pecho y la garganta.
Cuando ya mi sentido
no comprende la razón
de tantas cosas:
De la desolación; el hambre,
  la miseria.
Del dolor; que hace añicos
 la inocencia de un niño.
De las guerras.
Cuando no hallando 
respuesta mis preguntas; 
se convierten las dudas
en tormento:
Cansada; hastiada.
Dejando de creer:
¡Hasta en de que no creo!
Atizo aquel rescoldo
de la infancia;
rebusco en la memoria,
y acude, de mi mente,
hasta mi boca; la plegaria:
¡Tu plegaria!
“Dios te salve a ti llamamos
los desterrados…”