17 sept. 2010

"Coplillas III"


Este canto que yo canto

lo aprendí de un ruiseñor.

El cantaba en una jaula

y yo canto en mi prisión.

--o--

Mis rejas no son de hierro

son barrotes de pasión.

¡Malhaya! quien me los puso

que mi canto enveneno.

--o--

La pasión que te encadena

no se diga que es de amor.

Que si te quita albedrío

mas que dicha da dolor.

5 comentarios:

Trini dijo...

Nada de cadenas para la pasión y sí, sí coplillas que lo liberen.

Besos

♥♥♥ M @ r Y ♥♥♥ dijo...

HOLA ¡ BELLAS PALABRAS ¡ PASO A DEJARTE MI CARIÑO DE SIEMPRE ¡

MIESFE - 64 dijo...

Precioso poema ,gracias por visitar mi blog
Un abrazo

Meulen dijo...

Difícil no debería ser amar...menos privar de libertad ...

Muy linda las coplas!

Algaire dijo...

Tristes estas coplillas que hablan de prisión, pero perfectas en su composición.
Buen día.