16 abr. 2014

“Luz y sombra”



Dormida en lo profundo
de mi noche
no escuche que la aurora
me llamaba.
No pensé que su luz
necesitara
del oscuro cobijo
de mi sombra.
Ella era el resplandor.
Yo las tinieblas.
Su pedestal de piedra.
El mío de barro.
Por no darle mi pena
obvie la suya.

Hoy, que no puedo compartir
su desamparo,
lloro el ocaso
de un tiempo sin retorno.
Y es mi pena, el castigo:
No despertar jamás
en su alborada.


2 comentarios:

Meulen dijo...

HOLA CANI
paso a dejarte un abrazo...}
todos somos valiosos en el camino de la vida
y a los ojos de Dios...solo que a veces nos abrumamos mas que seguido con tanta cosa que nos duele...
pero en la belleza de l a Tierra viva y serena
podemos reencontrar nuestros pasos y sonreir
la luz nunca se apaga
todos brillamos dentro...como una geoda
piedra fuera-luz dentro!

un abrazo grande!

Darilea dijo...

Cani hace tanto que no entro por tu espacio la vida nos lleva por caminos tan imprevisibles, pero lo importante es estar y no dejarse rendir. Un besito deseo que estés bien.