12 jun. 2008

El tiempo..




¿Por qué?; tiempo implacable,
que arrugas los semblantes,
que haces torpes las manos
y haces lento el andar.

Que minas los cimientos,
ocultas las veredas
y resecas la flor.

¿Por qué?; si nublas los recuerdos,
aplacas ilusiones
y enfrías el amor.

¿Por qué?; si todo lo envejeces,
¡no matas el dolor!

13 comentarios:

Gatadeangora dijo...

¡¡Que malo es envejecer!! pero claro peor seria no llegar a ser viejo.Dicen que con 20 años se tiene el rostro que te dió dios,con 40 el rostro que te dió la vida y con 60 el rostro que nos merecemos,seguramente es verdad.
Besitos

okaza carlita dijo...

tu junio es como mi noviembre. su cumpleaños, su aniversario de fallecido. tu hermano está contigo.
acá en casa junio también es nostálgico para mis tías que andan todas apachurradas pues mi abuela mañana día 13 cumpliría años y el día 14 cumple años de muerta. 17 años. así que andamos con las mismas reflexiones que tu. con antón las animamos un poco, porque dicen que es su "santo" porque mañana es día de san antonio. aunque yo no soy de santos, las dejo.... que el nene les alegre el junio que la partida de su mamá les amargó.
besos!!!!!!!!!!!!!!!!

Pequeña Ainhoa dijo...

desearte buen fin semana y darte una muy buena noticia, estoy embarazada, a ver si todo sale bien.
Un beso hasta el cielo
Loly, la mamá de Ainhoa.

María dijo...

No te imaginas cómo me gusta visitar tu blog y envolverme en tus poemas, es un auténtico placer visitarte Cani, aunque se trate leer cosas del tiempo, de la vejez, todo tiene su encanto, no debemos ver las cosas negativas, porque envejecer sirve para tener más experiencia y más sabiduría.

Un abrazo.

Annabelle dijo...

Dicen que el tiempo todo lo cura pero que tan cierto es esto verdad amiga?, hay heridas que a veces nunca cerraran!.

Un beso y buen fin de semana!.

Alichín dijo...

Sí, el tiempo aparenta ser traicionero. No obstante, como es inevitable, debemos aceptarlo con el mejor humor. Cada edad o etapa de vida tiene su encanto particular. Y es lindo mirar hacia atrás y ver que se ha vivido.
En cuanto a tu poema en sí, es muy hermoso además de profundo. Me causa placer leerte. Un fuerte abrazo.
Alichín

escaecer dijo...

Querida Cani,me ha sido imposible ponerme en contacto con tu correo, soy Olvido...hablando del tiempo...que bonito es llegar a mayores y que el tiempo te deje ese bouquet a buen vino, y tu lo tienes.
Besos enormes

Cani dijo...

Gata: Que razon tienes, y desde luego lo mejor es que aunque se nos estropee el rostro no se nos arrugue el cerebro antes de el tiempo logico.

Carla: Sin comentarios; nos entendemos bien.
Loly: Te `respondi en mi otro blog y en los tuyos; Ya sabes lo que siento.

Maria: Tus visitas siempre fueron un placer pero ahora mas, pues es señal de que estas remontando el bajon.

Anabelle: Que bien me entiendes, son heridas que no cicatrizan nunca.
Alichin: Sin duda, y debo reconozer que hasta el dolor si es por que has amado y te han correspondido, es quizas mas duro pero tambien mas dulce. Mejor sufrir por amor que por desamor.

Escaecer: estoy feliz de saber que estas ahi, recomendare a todos mis amigos bloggeros que te visiten y te empiezen a conocer, tu y tu blog lo merecei.


Mil besos a tod@as

Aguabella dijo...

CANI
Cuanta razón tienen tus líneas,

¿Porque?; si todo lo envejeces,
¡no matas el dolor!

Esto tendría que ser asi, despues de envejecer no habría que tener dolor.
Un besito reina

ai... cómo duele! dijo...

Precioso, precioso, precioso y preciosooo! Así da gusto empezar la semana leyendo cositas cómo estas. Por cierto, muchas gracias por pasarte. Tus blogs son geniales, tanto este como el que has hecho en memoria de tu padre, preciosa idea por cierto.
Un beso y un abrazo.

María dijo...

El tiempo pasa, y hoy es Lunes, te deseo un feliz día.

Un beso.

escaecer dijo...

Gracias Cani,por ofrecerme tu granito de arena,yo espero recoger al menos un puñado, y tu eres el primero que me lo ofrece.
Un beso, y sigue así, tal como eres.

Catalina Zentner dijo...

Envejecer con dignidad es sublime.
Y después de todo, es señal de que seguimos vivos.
Un abrazo,
Catalina